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Instituto "Lucía de Medrano" de Salamanca, a modo de historia.  
Descripción: https://lh3.googleusercontent.com/-6UZIx2OPv9c/VHShKjtWXLI/AAAAAAAAECk/I4gSZlTfyqY/w494-h530-no/DSC05064.JPG

 

 

 

 

ENRIQUE VALDEÓN GÓMEZ

              

              El Instituto "Lucía de Medrano"  fue creado, con otros doce, por Orden Ministerial de 4 de Octubre de 1939, hace setenta y cinco años. La Jefatura del Servicio Nacional de Enseñanza Superior y Media utilizaba para ello la autorización que le otorgaba la Orden Ministerial de 5 de Agosto de 1939 (BOE día 10). Esta Orden daba cumplimiento al decreto del 23 de Septiembre de 1936 (B. O. de la Junta de Defensa Nacional del 25)  que establecía en la  “zona nacional” el principio de separación de sexos en la enseñanza, derogando el de coeducación, vigente en la República. El ideal era que en los Institutos Femeninos, todo el personal, incluso el profesorado, con la única excepción del de Religión, fuese femenino.

              El antiguo "Instituto de Salamanca", partir de la Ley Moyano de 1857, se encuentra ubicado en el edificio de las Escuelas Menores. Centro predominantemente masculino que recibe a la primera y excepcional alumna en el año 1885, dato que recogen Raimundo Cuesta y Antonio Molpeceres en su libro sobre el Instituto Fray Luis de León. El paso de los años va deteriorando este edificio llegando a estar en un estado lamentable. Varias voces locales y la prensa de la época denuncian esa situación inhabitable  y piden una profunda reforma o la construcción de un nuevo edificio. Como consecuencia de la disolución de la Compañía de Jesús en el año 1932, se ubicó en el Noviciado de los Jesuitas, en el paseo de San Antonio, hasta que, terminada la guerra Civil, volvieron los Jesuitas, 1939, y poco a poco van “reconquistando” el espacio ocupado por el Instituto hasta que en el año 1942 los alumnos y alumnas del Instituto dejan las aulas del Noviciado de  los Jesuitas. Así lo recuerda Gloria Santos Mata (en la foto, la tercera de pie por la izquierda), alumna de ese último curso, junto con su amiga y compañera la novelista Carmen Martín Gaite (en la foto, la segunda sentada, por la izquierda). A sus 93 años recuerda el aprobado general que dieron cuando se acabó la guerra en el 39   y como en el curso 1936-1937 las clases están suspendidas por miedo a los bombardeos. En los años que ella estuvo en el Noviciado de los Jesuitas siempre hubo separación de chicas que estudiaban por la mañana y chicos que lo hacían en horario de tarde. Los profesores tampoco eran los mismos,  aunque coincidían varios. En el último curso acabaron 26 alumnas.

Curso 1941-42

              En el curso 1942-1943 se trasladan las alumnas y los alumnos del Instituto, al Trilingüe, creando el Femenino y el Masculino y en el que se separan las direcciones. Se nombra al primer Director del Femenino, según consta en el libro de Actas de toma de posesión del Instituto masculino, que, copiada, forma el primer asiento del libro de actas y posesiones del Instituto femenino. Dice así: “29.9.43 D. Antonio Holguera Vadillo. Catedrático numerario y secretario del I.N.E.M. de Salamanca, certifica que D. Eugenio A. De Asís González, Catedrático numerario de Lengua Latina del Femenino de esta ciudad ha tomado posesión el día de la fecha del cargo de Director del citado Centro para el que ha sido nombrado por la Dirección General de Enseñanza Media por Orden del 16 de Septiembre de 1942”. En ese curso se matriculan 296 alumnas.

              El edificio de Trilingüe, que había sufrido recientemente un incendio, acogió al Instituto en condiciones muy precarias. Faltaba de todo: luces, puertas, incluso cristales en las ventanas, que no se repusieron hasta pasado bastante tiempo. Carecía de calefacción, de servicios y del material más elemental. Pese a todo ello las clases se iniciaron y allí se estableció el Instituto, donde permaneció 25 años.

              Desde el principio, las quejas y peticiones dirigidas a las autoridades académicas y administrativas son continuas y se reflejan en las actas del claustro. Sirva por muchas esta cita: “Se acuerda que una comisión del Centro, integrada por la Junta Económica se desplace a Madrid a dar cuenta a las autoridades del Ministerio de los problemas relacionados con las obras que se realizan en el Centro y las dificultades materiales con que se tropieza en la labor docente”. Lleva fecha de 5 de octubre de 1962.

              Se piensa en la conveniencia de levantar edificio de nueva planta. Visitas al Alcalde, al Gobernador, al Rector... En el mes de marzo de 1963 una comisión del Claustro formada por D. Francisco Martín Ferrero, Catedrático de Griego y D. Juan Pérez Pérez, Catedrático de Filosofía, se entrevista en Madrid con el Director General de Enseñanza Media D. Ángel González Álvarez, quien, en el mes de enero siguiente, ofrece fondos para el nuevo edificio, con la condición de que el Ayuntamiento cediera un solar de superficie no inferior a los 8.500 metros cuadrados. El Pleno del Ayuntamiento aprueba la cesión de un solar cuyo emplazamiento se fija posteriormente en el barrio de Salas Pombo.

              El Claustro de 14 del octubre de 1967 manifiesta su satisfacción por el coronamiento de las negociaciones con los constructores del nuevo edificio. Se hace el traslado del mobiliario por  los soldados del Regimiento bajo las órdenes del Teniente Coronel de Estado Mayor D. Francisco Bohorque  Navas, enviado por el Gobernador Militar, a quien se había solicitado la ayuda. La primera reunión del Claustro en el nuevo edificio es el 9 de Diciembre de 1967.

IES "Lucía de Medrano"

LA DENOMINACIÓN DE LUCÍA DE MEDRANO

              El nombre de Lucía de Medrano lo propone el Claustro y lo cursó al Ministerio en un oficio con fecha 23 de Abril de 1943. La resolución del Ministerio de Educación Nacional, dada por su titular D. José  Ibáñez Martín en el B.O. del Ministerio de 31 de Mayo de 1943 dice: “A propuesta del Claustro del INEM de Salamanca, femenino, este Ministerio  ha resuelto que dicho Instituto sea designado con el nombre “Lucía de Medrano”, denominación que estimulará las ansias de superación científica de los alumnos (sic) y contribuirá a la par a destacar esta figura egregia de la filología renacentista  española y lumbrera de la Universidad salmantina en  el Siglo XV".

QUÍEN FUE LUCÍA DE MEDRANO

              Su nombre es Luisa López de Medrano y Bravo de Lagunas Cienfuegos. El nombre de Lucía, con el  que se conoce en Salamanca, se debe al error de un autor italiano, Lucio Marineo Sículo, del que hablaremos y  que cambió el nombre de Luisa por Lucía.

              Lucía de Medrano es junto a otras destacadas figuras como Beatriz Galindo, una de las llamadas “Docta Puellae” que en la España de finales del XV y principios del XVI florecieron al calor de los estudios de las lenguas y de la cultura clásica que el Humanismo y el Renacimiento habían recuperado. Estudios que se vieron favorecidos por la actitud de la Reina Isabel de Castilla, ella misma, aventajada estudiante de Latín y decidida defensora y protectora de la educación de las mujeres como nos narra Trinidad Durán Medina, frente al modelo de educación, de su época,  propuesto por Luis Vives y Fray Luís de León.

              Nace en Atienza (Guadalajara) el 9 de Agosto de 1484. Su abuelo materno llega desde Sigüenza a Atienza para tomar la fortaleza para la Reina Isabel la Católica. Una vez tomada (alrededor de 1476) la Reina le nombra Alcaide y a él se refiere Hernando del Pulgar cuando nos dice que es un “omne leal e de buen esfuerzo”.

              En los preliminares de la toma de Granada, en Gibralfaro, hoy provincia de Málaga, caen en batalla el abuelo y el padre de Lucía. Esta desgracia lleva a la Reina de Castilla a hacerse cargo de su familia que pasa a depender de la corte. Lucía, su madre y sus ocho hermanos quedan bajo la protección de la Reina Isabel. Y gracias a su labor se inician en los estudios y adquieren cargos relevantes. Su hermana Catalina llega a ser dama de la propia Reina acompañándola hasta su muerte en Medina y posteriormente, ocupándose del  encierro y custodia de la Reina Juana en Tordesillas.  Su hermano Luis ocupó en 1511 el rectorado de Salamanca y fue impulsor de la Capilla musical de Córdoba. Y otro hermano  se cree fue el guardián del Convento de San Francisco, en Atienza, donde está enterrada parte de su familia.

             De Lucía  solo tenemos referencias de autores de la época como Pedro Torres que elogia su labor y saber. Pero es su fiel admirador Lucio Marineo Sículo, humanista italiano que conoce a Lucía y la oye dar clases en la Universidad de Salamanca, el que nos deja más referencias de su vida. No se sabe si llegó a estar casada y tiene hijos. No se conservan ni apuntes ni ninguna obra suya.  Se especula, en lo que se refiere a su educación, que es Diego de Medrano, un pariente suyo que vive en Salamanca y versado en Lenguas Clásicas, quien pudiera haberla educado tanto a ella como a su hermano Luis.   Sí sabemos que se ocupo de la cátedra dejada por Antonio de Nebrija en 1508 aunque no se sabe hasta cuándo la mantuvo.

              Lucio Marineo Sículo, dice de ella:   "Antes de 1514 encontré en Salamanca a Lucía de Medrano, una doncella elocuentísima. Yo la oí expresarse no sólo como verdadero orador sino hasta comentar y explicar públicamente libros latinos en la Universidad de Salamanca”.

              Pedro de Torres, catedrático desde 1504 y rector en 1513 cita en una nota escrita en su “Cronicon” a Lucía de Medrano en los siguientes términos: "A.d. 1508 die 16 novembris hora tertia legit filia Medrano in Catedra Canonum”. “El día 16 de noviembre de 1508 lee la hija de Medrano en la Cátedra de Cánones”. Tenía 24 años.

              De ella Marineo Sículo, con fecha de 1514, en su “opus epistolarum,  Valladolid, 1514” dice, en su despedida, cuando marcha de Salamanca:

              “La fama de tu elocuencia me hizo conocer tu gran saber de estudios antes de haberte visto nunca. Ahora, después de verte, me resulta aún más sabia y más bella de lo que pude imaginar,  joven cultísima. Y después de oírte me ha causado gran admiración tu saber y tu honrada oratoria, sobre todo tratándose de una mujer llena de gracia y belleza, y en plena juventud. He aquí una jovencita de bellísimo rostro que aventaja a todos los españoles en el dominio de la lengua romana. ¡Oh  felices padres que engendraron tal hija! Debes mucho, clarísima niña, a Dios omnipotente y bondadoso por tu inteligencia. Mucho debes agradecer a tus padres que no te dedicaron a los oficios comunes entre las mujeres, ni a los trabajos corporales, en sí tan ingratos por su caducidad, sino que a los estudios liberales te consagraron, que son elevados y de eterna duración. Y te deben ellos a ti no poco, que su esperanza y ambición con tu constancia y gran estudio superaste. Te debe España entera mucho, pues con las glorias de tu nombre y de tu erudición la ilustra. Yo también, niña dignísima, te soy deudor de algo que nunca te sabré pagar. Puesto que a las Musas ni a las Sibilas, no envidio; ni a los Vates, ni a las Pitonisas. Ahora ya no es fácil creer lo que antes dudaba, fueron muy elocuentes las hijas de Lelio y Hortensio, en Roma; las de Stesícoro, en Sicilia, y otras mujeres más. Ahora es cuando me he convencido de que a las mujeres, “Natura no negó ingenio”, pues en nuestro tiempo, a través de ti, puede ser comprobado, que en las letras y elocuencia has levantado bien alta la cabeza por encima de los hombres, que eres en España la única niña y tierna joven que trabajas con diligencia y aplicación no la lana sino el libro, no el huso sino la pluma, ni la aguja sino el estilo. Adiós, y si en algo quieres utilizar mis servicios, estoy plenamente a tu disposición. Otra vez adiós, con el ruego de que a través de alguna carta de tu salud y de tu vida me hagas saber”.

              De esta mujer de no pocos encantos e irresistible atractivo, poetisa, latinista y filósofa, que nació en Atienza en el siglo XV y llegó a desempeñar una cátedra de Humanidades en nuestra Universidad, dicen que fue tal su nivel intelectual y de conocimientos, que, dicen, no sólo igualó a Beatriz Galindo, sino que incluso la superó La documentación más completa sobre Lucía de Medrano fue dada por Tèrése Dettel en un trabajo publicado en 1.935 en el Boletín de la Academia de la Historia: “Una catedrática en el siglo de Isabel la Católica:  Luisa (Lucía) de Medrano”, ejemplar del que se guarda una fotocopia en la biblioteca del Instituto.

              En las ”Biografías de gentes de Atienza” (Guadalajara) sobre personajes a través de los tiempos y relacionados con esa población de Tomás Gismera Velasco nos describen a Luisa (Lucía) como catedrática, humanista y poeta. (http://gentesdeatienza.blogspot.com.es/2014/02/luisa-de-medrano.html).

              En un pequeño artículo de Pedro García Luaces (2013) que lleva por título “Lucía de Medrano, la primera mujer catedrática de la historia” el autor llega a decir que cuatrocientos años antes de que Marie Curie  ocupase la primera cátedra femenina de la Sorbona, una mujer española, Lucía de Medrano, ejercía como catedrática de Latín en la prestigiosa universidad de Salamanca. (http://www.teinteresa.es/espana/Lucia-Medrano-primera-catedratica-historia_0_988102921.html)

              Por todo ello, el IES Lucía de Medrano lleva su nombre. Su vida y existencia siguen siendo una incógnita para muchas personas y los cientos de alumnos que han pasado por estas aulas. Si popular es el dicho de “estudio en el Lucía”, pocos, muy pocos, saben quién fue  Luisa (Lucía) López de Medrano y Bravo de Lagunas Cienfuegos. Y, en cierto modo, continúa siéndolo entre los salmantinos, hasta el punto que, cuando se inauguró el actual edificio el ministro de Educación que asistió al acto preguntó al Rector de la Universidad, que le acompañaba, quién fue Lucía de Medrano, sin que el máximo representante de la cultura salmantina supiese responderle.

EL ACTUAL EDIFICIO

              Se inauguró el año 1968 y, desde entonces, viene ampliándose y reformándose. Situado en la Avenida Filiberto Villalobos, empezó siendo un edificio de planta en forma de L. En el tramo más largo tiene cuatro plantas y en el corto tres, y un pabellón polideportivo que se inauguró el día de Santa Lucía del año 1970. Dispone de un Salón de Actos con 296 butacas, con escenario y cabina de proyección de películas. Hoy, el edificio tiene forma de U ya que se construyó un edificio anejo para Ciclos Formativos que se estrenó en el año 1996, pero comunicado con el antiguo edificio.

              En el curso 1963-1964 se implantó el Régimen Nocturno y después el Vespertino. En 1984 el Instituto se reconvierte en mixto. En 1996 comienzan lo Ciclos Formativos.  Actualmente el centro tiene 29 aulas, laboratorios de Física, Química y Biología, dos aulas de Dibujo, dos de Tecnología, dos de Música y cinco aulas  de Informática. Los Departamentos de cada asignatura tienen despacho y biblioteca propia, y una biblioteca de centro con más de 5000 volúmenes y revistas. Una amplia Sala de profesores, despachos para recibir padres… Amplios patios en el exterior y un polideportivo nuevo, que fue construido en el curso 2001-2002, ya que el anterior se hundió el 1 de enero de 1999 como consecuencia de una nevada acaecida en Salamanca; aunque no hubo que lamentar daños personales, el derrumbamiento fue total. El Centro cuenta también con gimnasio, sala de musculación y cafetería.

LISTA CRONOLÓGICA DE LOS SUCESIVOS DIRECTORES
antiguos directores
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14


        Aparte de los autores citados, quiero destacar las notas tomadas de los artículos de dos compañeros del instituto, uno de José Sanz Ramos y el otro —aparecido en la Gaceta de Salamanca con motivo del 50 aniversario del Instituto— de Adelaida Martín.

Gracias a todos por sus aportaciones y su trabajo en el Centro. Gracias, también a los muchos profesores, personal laboral que han pasado por estas aulas, y a todos los alumnos.

  Salamanca, 30 de octubre de 2014 (Fiesta del Docente, en Castilla y León).